Nací un febrero de 1967, en mi querido Madrid, en el barrio de Puerta de Ángel. Tuve una infancia feliz, repleta de tardes de paseo por la Casa de Campo, acompañada de mi hermana María, a quién siempre martiricé con eso de ser yo la hermana mayor.

Aprendí desde muy pequeña a amar esta ciudad en la que, como decía mi abuelo, todo está en cuesta. De hecho, subíamos la cuesta de la Vega para ir a la Plaza de Oriente, la calle de Segovia hasta la Plaza Mayor o la costanilla de San Andrés para acompañar a mi madre al Mercado de la Cebada.

Del colegio conservo mis amigas de infancia y, sobre todo, la impronta de una educación abierta, democrática y cargada de valores gracias a mis maravillosas profesoras (la mayoría mujeres).

Más tarde me licencié en Veterinaria en la Universidad Complutense de Madrid y, durante más de veinte años, he trabajado en temas de Salud Pública. Tengo dos hijos y una perrita, Tuna.

Y siempre, debajo de esta pequeña vida mía, acompañándome en mi devenir, las lecturas de Mortadelo y Filemón, de los Cinco, Becquer, Neruda, Delibes, Férnandez Santos, Victor Hugo, Stendhal, García Marquez, Nabokov..., y tantas otros libros que me hicieron creer que, quizá, yo también podría escribir alguno...